| ¿Y SI VIENE IRON MAIDEN? Siglo XXI - Guatemala |
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| Friday, 13 April 2007 | |
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Artículo original
La controversia alrededor de la negativa de ingreso al Anticristo es un negocio redondo para él. Tal vez Manuel de Jesús Miranda, el Anticristo, finalmente no venga a Guatemala. Sin embargo, el negocio para él ha sido redondo: al prohibirle que venga a hacer su circo, el Estado lo victimizó, con el agravante de haber evidenciado el doble rasero que maneja en relación con la libertad de cultos. Y ha logrado mucho más aún: gracias al desplante, hoy todos lo conocemos. Miles más, en todo el mundo, han ingresado a su página web, movidos por la curiosidad. Realmente no sé por qué las autoridades le negaron derechos humanos y constitucionales a un demente que presume de iluminado. Un Jesucristo malcriadote, con una prédica en la que cohabitan la vanalidad y el pensamiento mágico. Y que fanfarronea con que de todos modos vendrá aunque se lo prohíban, “No en American sino en mi jet privado”. Pese a todo esto, el Estado jamás debió conculcar sus derechos. Oficialmente se dice que fue por sus ofensas a la sensibilidad de los creyentes católicos. Sin embargo, estoy seguro de que sí le abrirían las puertas de par en par a Benny Hinn, pastor neopentecostal que arremete con saña vesánica contra la Virgen María. ¿Y qué pasaría con los grupos de rock diabólico, cuyo show incluye quema de Biblias en el escenario y crucifijos de cabeza? ¿Ellos no ofenden los sentimientos de nadie? Recientemente vino, sin problemas, Ángeles del Infierno, nombre que se explica por sí sólo. Coherente con la línea estatal, los fans de Iron Maiden, de Megadeth o de Ozzi Osborne deberían olvidarse de verlos algún día en este país regido por absurdos. Tan absurdos como las bendiciones del pastor y además, líder neoconoservador, Pat Robertson, mientras su alma santa acaricia el sueño de asesinar a Hugo Chávez. |
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